Fusters
La intervención se desarrolla en un edificio situado en el centro histórico de un pequeño municipio, cuya identidad está estrechamente vinculada a un amplio patio interior. El actual estado de la construcción existente exige una actuación integral, con la demolición casi completa de la estructura principal y la retirada total de las edificaciones secundarias que ocupaban el patio.
El principal reto del proyecto consiste en preservar la memoria y el carácter del lugar dentro de una arquitectura completamente renovada. La nueva distribución reorganiza la vivienda de acuerdo con las necesidades de una familia, estableciendo una clara relación entre los distintos usos. La planta baja concentra los espacios de día en un ambiente amplio, funcional y conectado, concebido para acompañar la vida cotidiana, mientras que la planta superior alberga las estancias privadas y la zona de descanso.
El patio se incorpora como una pieza esencial de la vivienda y como una prolongación natural de los espacios interiores. La intervención recupera su amplitud y trata las medianeras existentes de manera respetuosa, integrándolas en la composición arquitectónica y convirtiéndolas en parte activa del proyecto.
Este espacio exterior se transforma en un lugar para el encuentro, el descanso y la vida al aire libre. El jardín y la piscina configuran un paisaje doméstico protegido, pensado para el disfrute familiar y para establecer una relación continua entre la casa y el exterior.
La materialidad desempeña un papel fundamental en la definición del proyecto. La selección de acabados, texturas y tonalidades responde a la búsqueda de una arquitectura cálida, atemporal y de calidad, capaz de transmitir confort y reforzar la esencia del edificio original.
año:
ubicación:













