dr. monserrat

Reformar una vivienda en un edificio protegido implica aprender a intervenir sin borrar. En este piso del centro de Valencia, el proyecto parte precisamente de esa idea: reconocer aquello que pertenece a la historia del espacio y construir, a partir de ello, una nueva forma de habitarlo.

Las vigas de madera existentes recuperan su presencia y recorren la vivienda como uno de sus principales elementos arquitectónicos. Frente a ellas, la intervención contemporánea se plantea desde la calma: superficies claras, tonos neutros y una materialidad contenida que permite que lo nuevo y lo existente convivan sin competir.

La distribución se reorganiza para liberar la zona de día y convertir cocina, comedor y salón en un único espacio continuo. La cocina se integra en la arquitectura mediante grandes planos de mobiliario y una isla central que funciona al mismo tiempo como lugar de trabajo, encuentro y transición.

Hacia la parte más privada de la vivienda, el recorrido conduce al vestidor, los baños y el dormitorio principal, donde la luz filtrada, los textiles y la madera construyen una atmósfera más íntima.

El proyecto encuentra su identidad precisamente en ese equilibrio: conservar sin congelar, transformar sin borrar. Una vivienda contemporánea que no renuncia a las huellas del edificio que la contiene.

año:

2026

ubicación:

Valencia