canyamars

Una casa estrecha entre la ciudad y el Mediterráneo.

Hay arquitecturas que pertenecen a un lugar no por repetir sus formas, sino por comprender su manera de habitar. En una esquina del Cabanyal, esta vivienda nace del encuentro entre la memoria constructiva del barrio y una sensibilidad plenamente contemporánea.

La parcela, estrecha y profunda, define una casa longitudinal atravesada por la luz. Los espacios se enlazan unos con otros, prolongando las miradas y haciendo que cada metro participe de una secuencia doméstica continua. La doble fachada permite que el interior respire hacia las dos calles, mientras la planta superior se abre a una terraza tamizada por una celosía cerámica.

En fachada, la vivienda reinterpreta algunos de los elementos reconocibles de la arquitectura popular valenciana: la cubierta inclinada, la cornisa cerámica, la verticalidad de los huecos, la forja y el balcón tradicional. Todos ellos se desprenden de lo ornamental para construir una fachada de tonos suaves, silenciosa y rotunda, animada por pequeños planos de colores marinos, propios de la zona.

En el interior, los materiales recuperados conservan las huellas de la vivienda original y conviven con superficies nuevas, neutras y luminosas. La madera introduce calidez; los acabados minerales suavizan los límites; la iluminación indirecta acompaña el recorrido y refuerza la profundidad de la casa.

El resultado no es una reconstrucción nostálgica, sino una continuidad. Una casa que recoge la identidad del Cabanyal y la proyecta hacia el presente: cercana, mediterránea y abierta a una nueva forma de ser habitada.

año:

2024

ubicación:

valencia